<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>AI on emptyname</title><link>https://emptyname.org/es/tags/ai/</link><description>Recent content in AI on emptyname</description><generator>Hugo</generator><language>es-ES</language><lastBuildDate>Thu, 11 Jun 2026 00:00:00 +0000</lastBuildDate><atom:link href="https://emptyname.org/es/tags/ai/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>Cuando las máquinas hagan mejor arte</title><link>https://emptyname.org/es/when-machines-make-better-art/</link><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://emptyname.org/es/when-machines-make-better-art/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;em&gt;Notas sobre el retorno del arte a su función original&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h4 id="i"&gt;I.&lt;a class="hanchor" href="#i" aria-label="Enlace a esta sección"&gt;§&lt;/a&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;La premisa ya no exige mucha audacia: las máquinas llegarán a hacer mejor arte que los humanos - más diestro, más inventivo, más ágil conceptualmente, sin descanso y a cambio de nada. Un personaje, ofrecido a veces como consuelo, se deshace en cuanto se lo examina: como constructo intelectual - una voz, una narrativa con forma de biografía, una firma de estilo - una máquina puede sostenerla con más constancia de la que nadie podría mantener la suya propia. La destreza hace tiempo que se fue. La novedad se está yendo, y el reconocimiento y el dinero quizá la sigan. Lo que queda no es una facultad que los artistas tengan y a las máquinas les falte. Es algo más extraño: algo sobre lo que los artistas han estado de pie todo este tiempo sin mirar hacia abajo.&lt;/p&gt;</description></item></channel></rss>